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A continuación recogemos una crítica de José Javier Esparza publicada en El Norte de Castilla el 23 de mayo, sobre El Hormiguero.
Hormiguero
José Javier Esparza
UNO de los programas de más éxito de Cuatro es ‘El hormiguero’, un producto de Gestmusic que conduce Pablo Motos y al que la cadena ha confiado la apertura del ‘prime time’ de lunes a jueves, con edición singular los sábados. Podemos decir que entre los programas de entretenimiento que tenemos ahora mismo en pantalla es el más eficaz, si no simplemente el mejor. Su combinación de humor, actualidad y espectáculo resulta muy convincente. Tiene secciones desternillantes que, además, todavía logran enseñar algo, como los descabellados experimentos químicos de Flipy, que cualquier día le darán algún disgusto a alguien, pero que, de momento, son un auténtico parque de atracciones. Todo el programa, en general, exhibe un ritmo excelente, sin ceder ni un minuto. La presencia de invitados de relumbrón -la otra noche, por ejemplo, Susanna Grisso- le da más peso, sobre todo cuando los famosos entran en el juego. Y la pieza final, el ‘Vete a dormir’, se ha convertido en un éxito popular.
Con ‘El hormiguero’ ha pasado algo llamativo, y es que hace pocos meses protagonizó una polémica de lo más estúpido al distribuir una cuña publicitaria que ofendía los sentimientos religiosos de la gente. La cosa consistía en una parodia del Evangelio donde se atribuían papeles a Judas, Pedro y, por supuesto, Dios. No deja de ser chocante que se pueda considerar recurso cómico algo que deliberadamente va destinado a hacer escarnio de las convicciones más profundas de una buena porción de ciudadanos; también choca que ese escarnio vaya siempre en la misma dirección, porque, evidentemente, nadie imaginaría una parodia del islam en nuestra tele. Lo peor, con todo, fue la reacción de la cadena, Cuatro, cuando una emisora católica se negó a emitir la cuña de marras: Cuatro, con ese aire de superioridad moral tan característico de la casa, denunció públicamente la negativa, como si todos tuviéramos el deber de reírles las gracias.
En lo que concierne estrictamente al programa, que es lo que interesa -porque es un programa estupendo-, da que pensar el hecho de que en los últimos años haya surgido algo que podríamos llamar humor militante, es decir, un humor que de entrada deja al margen al público ajeno al grupo. Da la impresión de que el programa de humor general y universal, destinado a la mayor cantidad posible de público, pertenece al pasado. Es una lástima, porque en ‘El hormiguero’ hay talento suficiente para alcanzar ese objetivo: un programa con el que todo el mundo pueda divertirse en la seguridad de que no va a sentirse agredido.
El resumen semanal de los mejores momentos de El Hormiguero pasa a emitirse desde esta semana los sábados. Deja sitio en la parrilla de Cuatro, de este modo, a Ajuste de cuentas, un programa en el que varios asesores financieros ayudarán a unas familias a solucionar sus problemas económicos.
En el resumen de esta semana hemos podido ver la entrevista a Paz Padilla a lomos de un camello, el experimento en el que Javier Cámara colaboró con Flipy o el análisis que Juan y Damián hicieron de la revista Jara y Sedal.
Todos los sábados a las 21:30 horas.
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100.000 árboles sin una ubicación fija. Por toda España, personas anónimas secundaron desde hace más de un año la iniciativa del equipo de Motos: plantar un árbol para luchar contra el calentamiento global.
Nada más empezar la primera temporada del programa, hace ya más de un año y medio, desde El

Hormiguero se hizo un llamamiento a crear un bosque esparcido por toda España: se animaba a los espectadores a plantar un árbol donde pudieran, y mandar la foto al programa. Desde entonces, 100.000 nuevos árboles contribuyen a frenar el cambio climático como sumideros de carbono, proceso en el que retiran el CO2 de la atmósfera y lo captan en su ramas, hojas, troncos y raices mediante la fotosíntesis.
Esta semana, el Hormiguero celebrará que hay 100.000 nuevos árboles en España, que las hormigas luchan contra el progresivo aumento de las temperaturas en el planeta, y que iniciativas particulares son las que llevan a la mejora social.
Archivado en: Colaboradores, El Hormiguero, General, Humor, Televisión | Etiquetas: Diablo sobre ruedas, discapacitado, El Hormiguero, monólogos, Sobrevivir a una mutación, Toño
Paula Matellanes/Europa Press
“Irreverente”, “falta de respeto para los discapacitados”… pero también “humor negro real”, “vivir sin complejos ni limitaciones” y muchos más calificativos. Toño, conocido como “El diablo sobre ruedas”, es el más especial de los guionistas de El Hormiguero, y además es colaborador habitual apareciendo en plató para presentar sus monólogos.
Lo que hace que Toño haya sido objeto de tantas críticas y alabanzas, de tanta polémica y controversia, es que nació con una discapacidad física que le ha hecho estar pegado desde siempre a su silla de ruedas tuneada y motorizada. Y sus monólogos, ácidos e incisivos, hablan de sus experiencias y problemas como discapacitado, algo que no ha parecido bien a una parte de la población que ve estos monólogos como un insulto hacia las personas con discapacidad.
Y es que a él su discapacidad nunca le ha limitado, o más bien, le ha limitado, pero ha podido dedicarse a aquello que le gustaba: además de guionista con Pablo Motos, ha sido disc jockey en varios bares de Ponferrada, su villa natal y en otros del madrileño barrio de Malasaña, además de participar en la producción de cortometrajes y en un espacio de radio. Recientemente ha publicado un libro que puede comprarse por internet en www.eldiablosobreruedas.com, titulado “Sobrevivir a una mutación”, en el que habla con su ironía habitual del mundo de los discapacitados físicos y del de los superhéroes de los cómics.
En declaraciones a Europa Press, Toño afirmó que “el sentido del humor me ha servido siempre para quitarle hierro y para escaparme. También es cierto que yo llevo así toda la vida, yo no puedo echar de menos nada, tengo estas cartas, y juego con ellas de la mejor manera que sé”, y que ”reírse de sí mismo y saber tomar distancia de tus propios problemas ayuda bastante a relativizar y a no ahogarte en un vaso de agua, lo cual no quiere decir que todo sea un chiste continuo, las hostias te las llevas y los bajones los tienes, pero tú un poco tienes la autonomía y la posibilidad en cierta manera de elegir si te hundes, o si piensas que esto es lo que hay y tienes que tirar para delante”.
Al hablar de la polémica que ha suscitado su presencia y su papel en el programa de Pablo Motos, Toño contesta que “ha habido gente que ha criticado mucho poniéndose en boca del supuesto colectivo al que podría ofender y, curiosamente, todos los emails que hemos recibido de personas en una situación similar a la mía son de ánimo”. Un ejemplo a seguir en la búsqueda de sonrisas, algo que desde El Hormiguero se intenta todos los días.
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Cuando en 2002 comenzó su andadura en M80 Radio No Somos Nadie, Pablo Motos confió en dos de sus colaboradores en El Club de la Comedia para hacer lo que nunca nadie antes había osado: analizar las más extrañas de las 350 revistas que cada semana se editan en España.
La radio contaba con la limitación de su carácter no visual. Juan Ibáñez (Ajenjo) y Damián Mollá (Cigarro) se las ingeniaban para sacar punta a los artículos y noticias de revistas tan dispares como Coche actual mujer, Nuevo Vale, o Gentleman.
Hace algo más de un año, el formato saltó a la televisión. Y ahora, además de los textos, podemos disfrutar de las “clarísimas” imágenes de ovnis de Año Cero, o de los preciosos cachorritos de Cachorros y Mascotas. El Kiosko es una de las secciones estrella de El Hormiguero, sin una periodicidad fija, pero siempre dispuesta a enseñarnos lo increíblemente inverosímiles que pueden resultar algunas de las revistas que se publican en nuestro país.
Los conductores de esos minutos, Juan y Damián, son a su vez las personas que dan voz y movimiento a las verdaderas protagonistas del programa: la tierna hormiguita Barrancas y su amiga, la socarrona Trancas. En próximas entradas tendréis más datos sobre estos dos kioskeros e inspectores de la red.
Si quieres ver un vídeo sobre la revista Hablemos de Loros, dedicada, aunque parezca imposible, únicamente al fabuloso mundo de estas aves parlanchinas, haz clic aquí

